
Me acuerdo de...
Aquel invierno, no sé si los hechos que entonces acontecieron tuvieron la culpa de ello o bien la manera en que para mi esa época marcaría el paso de la infancia a la adolescencia.
Los Reyes Magos cabalgaban largos días y largas noches para finalmente llegar a nuestros hogares y regocijarnos con aquellos presentes tan anhelados durante todo el año. Esa noche para mi tierna infancia era especialmente importante para mí, pero no os equivoquéis, no por los regalos, que a menudo me frustraban, sino por lo que la noche en sí contenía. Para mi había magia en esa noche y yo la preparaba de manera especial: me acostaba temprano pero no dormía, me gustaba oír como se acercaban tras el repicar de los tambores, que os juro, oía con toda claridad esa ansiada noche y mirar curiosa tras el rabillo de la puerta por si se escapaba una sombra que pudiera dibujar en mi soñadora mente.
Ya de pequeña me gustaba subirme a las nubes y sentir desde ese rincón al mundo latir y vivir aventuras, románticos encuentros y sobretodo, soñar con ser feliz, con que todos aquellos seres que amo estén presentes en mi vida. 2 hechos sucedieron esa mágica noche de Reyes: mi querida profesora Dolors falleció de un ataque al corazón y descubrí que esos fantásticos Reyes que todo parecían poder lograr, no habían sido capaces de evitarlo.
Descubrí la realidad de nuestro mundo: nacemos, vivimos y morimos pero también sufrimos por tener que renunciar a tu presencia demasiado pronto... Te añoro Dolors.
Aquel invierno, no sé si los hechos que entonces acontecieron tuvieron la culpa de ello o bien la manera en que para mi esa época marcaría el paso de la infancia a la adolescencia.
Los Reyes Magos cabalgaban largos días y largas noches para finalmente llegar a nuestros hogares y regocijarnos con aquellos presentes tan anhelados durante todo el año. Esa noche para mi tierna infancia era especialmente importante para mí, pero no os equivoquéis, no por los regalos, que a menudo me frustraban, sino por lo que la noche en sí contenía. Para mi había magia en esa noche y yo la preparaba de manera especial: me acostaba temprano pero no dormía, me gustaba oír como se acercaban tras el repicar de los tambores, que os juro, oía con toda claridad esa ansiada noche y mirar curiosa tras el rabillo de la puerta por si se escapaba una sombra que pudiera dibujar en mi soñadora mente.
Ya de pequeña me gustaba subirme a las nubes y sentir desde ese rincón al mundo latir y vivir aventuras, románticos encuentros y sobretodo, soñar con ser feliz, con que todos aquellos seres que amo estén presentes en mi vida. 2 hechos sucedieron esa mágica noche de Reyes: mi querida profesora Dolors falleció de un ataque al corazón y descubrí que esos fantásticos Reyes que todo parecían poder lograr, no habían sido capaces de evitarlo.
Descubrí la realidad de nuestro mundo: nacemos, vivimos y morimos pero también sufrimos por tener que renunciar a tu presencia demasiado pronto... Te añoro Dolors.